domingo, 15 de mayo de 2011

Alcachofas con jamón y huevo.



Coliflor con jamón serrano versus coliflor gratinada a los 4 quesos.





"Las coliflores son una excelente verdura que posee importantes niveles de agua, no tiene muchas calorías y se destaca por su presencia de folatos, vitaminas y minerales en general. La vitamina C es la más presente dentro de la composición nutricional de esta hortaliza. Ideal para el colágeno, huesos, glóbulos rojos y para favorecer la absorción de hierro. También posee importantes cantidades de vitaminas del grupo B, como la B1, B2 y B3.  Además, contiene excelentes niveles de fitoquímicos, lo que contribuye a prever algunas enfermedades degenerativas y estimula el sistema inmunológico. Todo esto debido a su capacidad antioxidante."

Como podemos ver/leer, de vez en cuando hay que comer coliflor. Este plato está hecho de la siguiente manera: -antes que nada, encendemos el horno a 220ºc,- se lava muy bien la pieza y se separa en ramilletes, se ponen un par de vasos de agua en una olla express, un pelín de sal y en el momento que empiece a silbar se cuentan 10 minutos y paramos la cocción. A continuación distribuimos la col en dos cuencos de barro junto con una buena porción de salsa bechamel, en una de las cazuelas se ralla y esparce queso mozzarella, parmesano, gouda y gruyère (los tipos de queso son al gusto del consumidor, por supuesto). En el otro cuenco se trocea jamón serrano y queso roquefort. Se meten en el horno y en cuestión de quince minutos verás como la parte superior está tostadita. En el momento pues que ya esté gratinada, se sirve. Cuidado al comer, que quema!!

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Crêpes con jamón y queso





Anoche cenamos crêpes, estaban riquísimas. Las crêpes son buenas en cualquier ocasión: las dulces, con mermelada, azúcar, chocolate, helado, nata montada, ideales para meriendas y celebraciones. Mientras que las saladas son más apropiadas para comidas o cenas, como fue el caso de ayer. Para elaborar esta masa se pone en un bol de boca ancha, 1 vaso y medio de leche, 1 vaso de harina integral, 4 huevos, una pizca de sal y un chorrito de Brandy, con estas cantidades salen 10 crêpes. Se pasa todo por la batidora hasta obtener una crema homogénea, a continuación cubrir y dejar reposar un par de horas en la nevera. Si se tiene prisa, también se pueden hacer al instante, pero es aconsejable dejar descansar la harina y aquí os dejo un enlace con la explicación correspondiente.

Manos a la obra: se saca la masa con el suficiente tiempo para que en el momento de hacer las crêpes esté a temperatura ambiente. Bien, normalmente pongo una cucharada sopera de mantequilla en un vaso y lo dejo unos 30 segundos en el micro para que esta se derrita.

Hemos puesto la crepera a fuego medio/bajo (puede hacerse con una sartén antiadherente, la única diferencia está en los bordes, la crepera los tiene más abiertos o uno de los lados, más bajos para facilitar el volteo), se hecha un poquito de mantequilla procurando repartirla a lo largo y ancho de la sartén, cuando esté caliente, se llena un cucharón sopero a tres cuartos de su capacidad y se expande por toda la crepera, cuando esté en su punto se voltea y es el momento de introducir el relleno, en un principio se casca un huevo y se echa sobre la crêpe, con un tenedor se rompe la yema y medio remueve el resto, se añaden un par de cortadas de queso y unos taquitos de jamón york, todo esto ya a fuego lento, se dobla dandole la forma de media luna, se mantiene un poco más al fuego, vuelta y vuelta y ya tenemos la cena a punto.

domingo, 24 de octubre de 2010

Calabaza al horno.


Para hacer al horno, las calabazas más dulces son las redondas. Se precalienta el horno a máxima potencia durante 20 minutos, mientras se corta la calabaza en dos, lo más simétricamente posible. Se riega con un chorrito de aceite de oliva y se esparce una generosa dosis de azúcar (puede ser sustituído por miel si nos gusta más). 


Se saca la bandeja del horno y se introduce la calabaza envuelta en papel de plata, de esta manera el azúcar que se haya caramelizado se puede recuperar. Como esta era enorme, la he tenido una hora y media haciéndose (lo más efectivo para saber cuando está en su punto es pincharla con un palillo, si entra fácil es que ya está cocida). Entonces se destapa y se deja media hora más para que se tueste un poco por arriba. Al tratarse de dos mitades, hay que ir intercambiándolas de lugar cada media hora, y a la hora del tueste, cada cuarto. De esta manera las dos reciben la misma temperatura a la vez.